crítica

El rincón de Javier C.: 12 años de esclavitud


Voy a ver a miss Lisaaa… Voy al Missisipi (Click en el título para comprenderlo)

12 años de esclavitud

12 años de esclavitud

Que Steve McQueen es un director del copón no puede dudarse desde el momento en que su brevísima filmografía consta hasta hoy de sólo tres películas soberbias: Hunger , a mi juicio la mejor; Shame; y la que aquí nos ocupa. Que además sabe escoger como nadie a los actores, y que Fassbender parece haber nacido para trabajar con él, tampoco resulta cuestionable.

En esta ocasión, McQueen, sin que por ello altere su estilo, se nos vuelve algo más academicista, y nos narra así los padecimientos de un hombre negro y libre al que esclavizan de la noche a la mañana. Lograr la libertad será su principal objetivo.

Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender en uno de los grandes momentos

Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender en uno de los grandes momentos

Asistimos durante dos horas a un muestrario quirúrgico –por frío– y salvaje –por estremecedor– de los esclavistas, de la condición humana, del dolor que causan las mentes torturadas, de las humillaciones que uno está dispuesto a tolerar, de los miedos que sazonan las existencias ínfimas, y de cómo la normalidad de la vida, lo cotidiano, se vuelve monstruoso cuando todos lo aceptan sin chistar.

Esta película posee por lo menos una docena de momentos tan duros como memorables; de ésos que se te quedan para siempre en la cabeza. Y elude los tópicos groseros con tanto tesón como puede. Pues el asunto, en manos de cualquier otro, bien habría podido convertirse en el más vulgar de los telefilmes.

Aquí es donde uno se topa con un escollo; escollo no achacable a la película, pero escollo al fin y al cabo. Alzarse contra la esclavitud en USA está muy bien, pero ya el mismo asunto anticipa, a día de hoy, quiénes son los buenos, y quiénes los malos. No sólo porque no haya ya nadie en este mundo que aún crea sinceramente (y cuando digo “sinceramente”, no me refiero a que no le gusten los negros; me refiero a que lo crea de verdad de la buena en lo más profundo de su alma) en las bondades de esclavizar a los negros (y ¡ay del que la defienda en serio!: no tendrá campo para correr), sino porque parece como si la tesis humanista obvia se remarcara demasiado en algunos momentos. Aunque parezca mentira, todavía se nos regala una escena en que un hombre de bien le advierte a un abyecto esclavista: “Los negros también son seres humanos”. A estas cosas tan obvias caen de repente los diálogos.

¿De verdad era necesario un mensaje tan, por fortuna, anacrónico?

¿Cómo es que, pese a todo, pese a lo obvio del asunto, pese a que los malos, por muy elaborados que estén, por mucho que se les humanice, siguen siendo “los malos”, pese a que todo bordea el tópico peligrosamente, la película sale airosa, y aún se eleva como un gran film?

Por tres grandes razones:

La primera, por esas salvajes escenas antes mencionadas; el espectador, unas veces, no puede creer lo que está viendo; y, otras, se acongoja emocionado. McQueen no va a lo fácil. Es duro, directo y honesto. También sabe ser tierno. No engaña ni manipula.

La segunda, porque en la realización hay una voluntad de distanciamiento prodigioso que verdaderamente funciona. Uno se mete en la piel del protagonista; pero también en la de cualquier otro personaje, por vil que éste sea. Y vaya pedazo de planos-secuencia que se gasta, por cierto.

La tercera, porque los actores están todos en estado de gracia.

Chiwetel Ejiofor, Benedict Cumberbatch y Paul Dano

Chiwetel Ejiofor, Benedict Cumberbatch y Paul Dano

Pero ninguno de estos tres elementos podría cuajar de verdad si no hubiese algo más. Ese halo, ese resplandor artístico, que permite que lo temporal y concreto accedan a lo eterno y abstracto. Que de la ya pasada esclavitud en USA, se llegue al tuétano de la condición humana. Que el asunto se trascienda a sí mismo y se vuelva universal.

¿Y cómo es eso?

Pues porque la esclavitud cambia de aspecto y de nombre pero no de estilo. Y puede que la historia de un esclavo del siglo XIX en EEUU haya quedado ya “pasada”; pero no la forma en que lo esclavizan, ni el modo en que se comportan con él sus superiores.

Veamos algunos paralelismos que se muestran con exactitud en la película, entre aquéllas épocas lejanas y la nuestra:

-Uno de los esclavo es muy inteligente; el jefe lo admira porque sabe más que algunos subalternos intermedios. Los subalternos traman su venganza contra el listo. ¿No les suena a lo que pasa con la competitividad en las grandes empresas?

El señor director Steve McQueen

El señor director Steve McQueen

-El esclavista “bueno” trata de ser bueno con sus esclavos; pero no por ello deja de comprarlos, de castigarlos, de fomentar su sumisión, de seguir siendo el “buen amo”. ¿No es idéntico a ese jefazo que aparece de golpe en nuestra humilde oficina, y nos trata con afecto y hasta camaradería, sabiendo que va a sacar un ERE la próxima semana?

-Al negro orgulloso se le enseña de dos maneras: ten miedo, no te rebeles; trata de servir mejor y de matarte trabajando, así prosperarás. ¿No es lo mismo que sucede en una empresa? ¿No se nos insta a temer a los superiores, mientras se nos ofrecen ascensos y éxitos si sabemos arrastrarnos lo suficiente, o matarnos a horas extras no remuneradas?

-Entre los negros, la solidaridad mutua escasea; temen todos enojar al amo. ¿No se nos enseña desde niños que, “mientras a ti no te afecte, tú haz como si no”?

-“La vida es así, yo no he creado la esclavitud, no puedo cambiar las cosas”. “La vida es así, tengo que despedir a diez padres de familia, yo no he inventado las leyes de la rentabilidad”. Siempre se tienen excusas extrínsecas para hacer lo que se hace.

Ahí, en estos puntos, y en muchísimos otros que ya irán ustedes viendo, la película de McQueen toca lo eterno. Las peores esclavitudes son aquellas que encadenan el alma, que enajenan, y que no se ven, porque parecen normales. Sí, ésas son las peores: las que a fuerza de padecerse ya no se ven. Pero sus rasgos están ahí. Y “12 años de esclavitud” pone el dedo en la llaga.

Nota: 7´5

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s